Esta semana leí en algún periódico gratuito, una minúscula noticia, sobre una nueva Ordenanza Municipal aprobada y puesta en práctica en el Ayuntamiento de la Montilla (Córdoba), que trata sobre la tenencia de animales domésticos. En ella, a modo de resumen, se sanciona a todo aquél que incumpla algunos de sus artículos con multas desde los 75 euros hasta los 30.000 eurillos.Polémico reglamento para dueños relajados y maltratadores. Quizás, opinión personal, excesiva en algunos puntos (Mi perro no muerde y estoy obligado a llevar bozal) y permisiva en otros. Aunque siendo sincero, necesarios: yo conozco a mi perro e intento actuar antes que éste a los estímulos adversivos que me pueda encontrar en paseos diarios, pero no todos los dueños tienen el mismo grado de implicación con y para el perro (más vale prevenir que curar y siempre el dueño del perro tiene las de perder).
En ella se tocan muchos temas, desde protección al maltrato animal, incitación a la violencia o abandono -siendo las sanciones más graves-, a la no recogida inmediata de las excreciones en la vía pública (algo que afecta directamente a todos), pasando por situaciones que afecta a los no poseedores necesariamente de animales: se multará aquellas personas desechen alimentos envenenados o manipulados para ocasionar lesiones o muerte. Algo muy extendido últimamente por la zona de Mairena del Aljarafe.
Pero, no todo es oro lo que reluce. A la par de aportar seguridad al animal y a las personas, también fomentará a lo que muchos estamos acostumbrados ya: la ruin manera de estar buscando querellas para sacar dinero a los seguros de los perros. Es lo que tiene la comunidad.
Añado yo, reflexionando en mi foro interior. La ley, me exige como propietario de perro potencialmente peligroso obtener seguros, exámenes psicológicos y físicos, identificaciones, etc. Por mi parte, extendería estas obligaciones a todo tipo de canes incorporando cursos de concienciación de responsabilidad al dueño (por supuesto subvencionado –que no financiado- por el Ayuntamiento de turno). Así, estaríamos obligando desde el primer momento a implicarnos seriamente con la tenencia de un animal doméstico, evitando futuros abandonos por capricho al dejar de ser cachorro –o si es un cachorro conflictivo por la mala educación recibida-.
La ley es una herramienta para todos y refleja la protección de todos. Lo que la ley no ampara es la interpretación, uso y aplicación que los señores a los que le compete apliquen estudiando las circunstancias de cada caso.
Al poco de leer esta noticia, me encuentro otra que exclama la atrocidad de las que únicamente el ser humanos es capaz. Entonces me retracto en mis palabras, y es cuando éstas Ordenanzas Municipales se quedan a media altura de lo considerado justicia.
El titular reza: "Hallan 100 cuerpos de cachorros en dos congeladores".
Un señor -de nombre señor, es un blog para todos los públicos- vecino de Cáceres (Comunidad de Extremadura), se dedicaba a la venta "irregular" (aún no he descubierto porque todos los diarios usan este término en vez de ilegal) de cachorros con pedigrí de diferentes razas procedente de Eslovaquia. A causa de las malas condiciones de salubridad y trato, unos tenían malformaciones y, otros morían al poco tiempo. Al ser denunciado por los compradores, la investigación llegó hasta el caballero…que llegó a ganar 365.000 euros por la venta de cachorros.
En este instante de la lectura, es cuando vuelvo a reflexionar sobre la Ordenanza Municipal anteriormente expuesta.
365.000 euros de ganancia - 30.000 euros de multa por maltrato (es la máxima cantidad) = ¿?
¿Sigue pareciendo tan dura la ley?
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