Según he leído y escuchado por ahí, como vivido en la experiencia junto a Lupe:
Las hembras caninas (al menos las American Stanffordshire Terrier) se ponen en celo, es decir ovulan, normalmente dos veces al año. Y cada vez suele tener una duración aproximada de unos 30 días. Depende, al igual que ocurre en el homo sapiens, de cada ejemplar.
En el caso de Lupe (Ramona para mi Madre) se pone tontorrona y melosa, pero sin dejar ese carácter de "búfalo salvaje" que ella tiene. Así, en su casi dos primaveras, nunca había mostrado interés en macho alguno. Dejando bastante claro en cualquier momento que ella busca amigos de pelota, pero nada más ... quién se pase: lucha libre.
Más bien, ya creía que había salido del armario por ciertos escarceos femeninos....hasta el día de hoy.
El afortunado perro ha sido el menos esperado, "Trapo" es su nombre y a pesar del mismo hace gala a su imagen, en el barrio lo respetan por Don Juan. Y digo afortunado, no porque halla, al final, metido, sino porque ha sido el único que ha conseguido, al menos, seducir a Lupe.
Aunque viendo la imagen lo más que ha conseguido es darse un paseo por el parque a lomos de la "Ramona".
Que, ante la ineficacia del colega (es que el tema del punto G no es cosa fácil) decidió llevárselo de llavero, que para algo -al igual que en el homo sapiens- valdrá.
Ocupada, que estaba ella en ese momento, con su pelota fucsia de goma dura tamaño XL nueva.
Trapo, el celo se le pasa ya, así que empieza con el deporte y los danones.....a ver sí dentro de seis meses la cosa cambia.
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